Sobre mí (Parte I)

Sobre mí (Parte I)

Me llamo Sol Guerrero, nací en Buenos Aires, el 11 de agosto de 1981, un día martes, con el Sol en conjunción Mercurio ambos en Leo, ascendente Géminis y Luna Sagitario en bella conjunción con Neptuno en casa 7. ✨ Mi viaje hacia adentro inició en enero de 2017 a los pocos días de que mi primer matrimonio finalizará de manera abrupta e involuntaria. La crisis total en la que entré a partir de creer que no había más sentido en mi vida fue acompañada desde sus inicios con el despertar consciente. ✨ En ese momento tuve la claridad suficiente para hacerme la pregunta adecuada: ¿Para qué me estaba sucediendo todo aquello?. Había llegado a un punto alto de mi carrera como funcionaria judicial en Argentina en el ámbito del derecho penal, tenía la casa y el coche propios, la hipoteca, los gatos y sin embargo cuando me separé me sentía vacía, sola y carente de perspectiva. ✨ Al abrir la puerta del mundo holístico, espiritual, esotérico, energético solo quería encontrar consuelo para mi dolor y paz mental, nada más - ¡y nada menos!. Hasta ese entonces me consideraba atea y entendía que lo espiritual estaba directamente vinculado a la religión, a la cual rechazaba rotundamente pese a que no había recibido instrucción de ningún tipo. No concurrí a una escuela religiosa, no recibí ningún sacramento y mis padres no intentaron imponerme práctica o costumbre alguna más allá de no comer carne los viernes Santos y festejar la Navidad por respeto a mi querida madre. ✨ La columna vertebral de mi viaje hacia la noche oscura fue la meditación. Inicié la práctica en ese mismo mes de enero concurriendo a encuentros semanales de meditación grupal en donde Maru, la Bruja facilitadora, nos llevaba hacia adentro mediante la técnica de visualización guiada. ✨ El mundo que descubrí al cerrar por primera los ojos me devolvió a la Vida (si con mayúscula) puesto que hasta entonces era una zombie sobreviviendo en piloto automático para llenar un eterno checklist de deberes. ✨ Mi absoluto escepticismo por todo lo que no fuera tangible, visible y concreto era rebatido en cada sesión de meditación, como también en la comprobación de otras terapias que fueron acompañando mi proceso de duelo: constelaciones familiares, reiki, canto de mantras, tonoterapia, angeología, práctica metafísica, estudio de tarot y astrología, consulta en numerología y registros akáshicos, gemoterapia. ✨ Recuerdo que al final de la primera sesión de meditación, mientras compartíamos en ronda un té, mi querida Maru entregó a la persona a su derecha un mazo de tarot de ángeles y cada uno iba sacando una carta. Maru preguntó si alguien no creía en los ángeles, y claro, ¡yo levanté la mamo!. Con una amorosa sonrisa me dijo “¿creés en la ley de atracción?” y, como hasta “El Secreto” había llegado dije “SI”, entonces me dijo podes tomar una carta y recibir el mensaje que te llega por ley de atracción. ✨ Acepté y ese sincrónico primer mensaje fue “Principios”y resumiendo las frases clave de esa carta el mensaje era: “La vida es una serie de ciclos y está indicando un tiempo de renacimiento para ti…Quizás esté anunciando un cambio total…No tengas miedo de soltar lo familiar, porque lo nuevo no puede entrar hasta que lo viejo y gastado haya partido. Doy la bienvenida y nutro lo nuevo en mi vida”. ✨ Y vaya que cambio…un año y medio después de ese día facilité mi primer taller de meditación con ángeles, en quienes no solo “creo” sino que no concibo el día a día sin su invocación y asistencia. ✨